Clama a Mí, Yo Te Responderé

1insane-nature-color-reflectionTexto: Jer 32:26-27; 33:3

"Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová". (Sal 34: 19) El justo ha aprendido a ver las cosas en el matiz de Dios y no del 

mundo. El justo no se inmuta, sabiendo que por muy difícil que parezca una situación aflictiva, nunca podrá ser tan fuerte como para socavar su fe en Dios. Jeremías estaba deprimido en el patio de la cárcel en la situación más penosa cuando escuchó las palabras de Dios, "Clama a Mí y yo te responderé".
La primera parte del texto nos habla de la acción humana, "Clama a mi"... es aquello que debemos hacer con premura. Este clamor es un clamor intenso dirigido a Dios donde todo el ser interior esta conmovido e involucrado. Imaginemos por un momento al siervo que clama en el desierto. Esta imagen nos ilustra el peso, la agonía, la desesperación del ciervo, que en lo seco y árido del desierto clama por agua; pero también nos habla del alcance de una fe férrea y determinada en Dios.
La segunda parte del versículo habla de la acción divina "Y yo te responderé". Amigo, en Dios también está el control de los tiempos y la solución de tu problema. "Y vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: "He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?" Jr. 32: 26, 27 (RV 1960) Cuidémonos entonces de la falta de fe que detiene la bendición de Dios y las respuestas a nuestras oraciones. Mt 13:58; Stg 1:6-7; Mr. 11:22-24 Aunque todo parezca imposible y perdido, aunque todo vaya aparentemente peor, el Señor nos sigue diciendo "Clama a mí y yo te responderé."