Ejercitando Los Sentidos

honey-jar-fbTexto: Proverbios 4:20-22
"Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo." En la intimidad de un padre con su hijo, se trasluce la cercanía amorosa y las palabras cándidas de un ser compasivo. "Hijo mío" denota paternidad o propiedad. "Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones" Dijo Jesús: "¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra?, ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ...Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial..." Mateo (Lc. 11:11-13) La analogía maximiza la calidad de Dios como Padre en cuanto a querer lo mejor para sus hijos y evitar todo lo que le desgarre el corazón y es el ahora el que nos enseña en proverbios.
Proverbios nos habla de los sentidos de la vista, (lo que ves), el oído (lo que escuchas) la mente, (lo que piensas), el corazón (lo que sientes). O sea hijo mío ejercita los sentidos, bloquea las entradas de los sentidos y no le abras la puerta al diablo, no te pongas a merced de su influencia que pervierte tus sentidos. Revisa y regula la música que escuchas donde el diablo infiltra nostalgia, malas palabras o coloca en el cuerpo cierta sensibilidad para los gustos carnales. Cuida tus ojos que no miren videos, películas donde aparecen escenas eróticas, ni revistas libidinosas para que no te inciten, a la avaricia, al egoísmo. Cuida tu mente, no acaricies pensamientos concupiscentes, ni argumentos que se levanten contra el conocimiento de Dios. Cuida hijo mío, tu corazón, para que nada robe tu paz, y las bendiciones que recibes de Dios. Por favor; hijo mío, ejercita los sentidos. 2Corintios 11:3; Heb 5:14.