Meta Para El Nuevo Año

metaparaelanonuevoTexto: Hebreos 12: 1-3
Como reza el lema: "Comience con el año pero no envejezca con El..." debemos comenzar este año teniendo en vista lo que vamos alcanzar o por lo que vamos a luchar, para que lo viejo de un año pasado sin fruto no surja en el hábito del año presente. El texto de hoy nos deja un propósito digno.
"Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos..."
Hagamos una pausa y meditemos sobre esta parte del texto. Esta nube de testigos puede señalar a los testigos del capítulo 11 de Hebreos, los que transitaron por la senda antes que nosotros. Pero también hay otra nube de testigos que a través de este año dará testimonio de nuestras obras: La gente que nos rodea. Por ello el texto nos dice "...Y despojémonos de TODO PESO y del pecado que nos asedia..." Este es un llamado para un Nuevo comienzo. Despojarse de pesos y pecados implica distanciarse de aquello que Dios aborrece y nos impide caminar en el Señor.
C. S. Lewis, en su sermón "El peso de la gloria," decía que:
"Somos creaturas indiferentes que jugamos con la bebida, el sexo y la ambición cuando se nos ofrece un gozo infinito, como un niño ignorante que quiere continuar haciendo flanes de barro en un tugurio porque no es capaz de imaginarse lo que significa pasar unas vacaciones junto al mar. Nos contentamos con demasiado poco".
¡Qué pena! Pero ello es la realidad humana. El aquí y el ahora componen su prioridad sustituyéndolo por lo de más valor, la eternidad. Mas el contexto de este pasaje no nos deja a nuestra suerte sino nos invita a tener paciencia ante la posibilidad de las fallas humanas en la Carrera "...y corramos CON PACIENCIA la carrera que tenemos por delante..." Esta es la única carrera donde se corre con paciencia. "...PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS..." No en nadie más, porque en Jesús comienza y termina la fe. He aquí la meta y las vallas que debemos cruzar en nuestra carrera para el año 2014:
1. Despojarse de todo peso y pecado
2. Correr la carrera cristiana con paciencia
3. Poner la vista solamente en Jesús